jueves, 20 de noviembre de 2008

Carta a mis alumnos



Hace 8 años comencé a construir lo que podría llamarse el sueño de mi vida: ser músico. Es lo que quiero ser y lo que quiero hacer. Y desde hace 6 años tengo la suerte de conocer a personas que marcaron mi vida y mi arte (si es que ya lo puedo llamar así), es decir, mis alumnos. Lo que dije muchas veces es cierto, no me gusta enseñar, pero el lazo surgió inevitablemente, porque la relación se basó en la música. Y eso fue lo que me unió a mis alumnos en estos 6 años, la música.


Fueron 6 años en los que aprendí más de lo que yo pude enseñarles. 6 años son suficientes para que se produzca ese extraño vínculo que no se puede llamar amistad por razones de formalidad (“son mis alumnos...”) pero que tampoco es una mera relación académico-laboral, sobre todo por la cercanía que supone enseñar instrumento y lo mucho que se le debe conocer al alumno. Y es que pasado cierto tiempo las palabras van sobrando y una mirada o un suspiro son suficientes para saber lo que pasa.


Es por eso que puedo decir que les conozco muy bien. De la misma manera que ustedes me conocen a mí. Eso facilitó el trabajo en todo este tiempo. Tuve el privilegio de conocer a gente muy talentosa y de gran calidad humana, y espero que la mentalidad de quienes vivieron más tiempo pero entienden demasiado poco (ya saben, gente vieja, los mayores, SUS mayores) no les eche a perder ese talento, ustedes me entienden.


No les voy a obligar a que sigan estudiando música, pero tampoco van a evitar que piense que son unos reverendos tontos si lo dejan. Tienen la capacidad y la inteligencia, desperdiciarlas sería una bobada. A los que no van a hacer carrera con esto les digo que no está de más el conocimiento que van a adquirir, tanto para el desarrollo de sus mentes (está científicamente comprobado eso) como para la cultura general con la que se van a lucir. Estudiar música es solo para inteligentes.


A los que quieren hacer de la música una carrera les recomiendo que vayan educando su actitud. Si quieren que se les tome en serio no hagan otra cosa que practicar, practicar y practicar. La única manera de recibir apoyo para realizar una carrera tan despreciada (injustamente) en nuestro país como la música es demostrando verdadera convicción. Con la práctica demostrarán que son capaces. Investiguen sobre su instrumento, escuchen toda la música que puedan (son estudiantes de música, así que háganse el favor de no escuchar cualquier cosa…), en sus casas, al salir, en el ómnibus, en el recreo...casi a nivel obsesivo si se puede. Toquen lo mejor que puedan sus programas de conservatorio y no se conformen con eso, busquen piezas que les gusten y lean y toquen y toquen bien! Solo los buenos músicos viven dignamente de lo que hacen.


No es un testamento esto. Para mal de muchos voy a seguir vivo. Esto es simplemente como cerrar un ciclo en el que se intercambiaron muchas cosas: conocimiento, palabras de aliento, chistes, enojos, risas... Debo además reconocer la pesadumbre al saber que mi rutina ya no va a ser subir esas escaleras para encontrarles o esperarles.

De cualquier forma espero volver a cruzarme alguna vez con ustedes y espero llamarle “colega” a más de uno…

Este blog es para ustedes. Para intercambiar opiniones, sugerencias, lo que tenga que ver con sus estudios de piano, o simplemente para conversar de lo que quieran. Estoy y estaré siempre a su disposición.


Saben muy bien que hay cosas que no les voy a decir en la cara, pero puedo escribirlas: les voy a recordar siempre y… les voy a extrañar.

Hasta siempre y empiecen a apuntarse.

9 comentarios:

Anónimo dijo...

Realmente muy motivadora la carta. Gracias por este año en el que sobre todo me aguantaste, y en gran parte gracias a vos las buenas notas en piano y solfeo!

Digamos que me das suerte y como mensaje oculto que sos muy buen profesor, de ahi los unicos 5 F que tuve fueron contigo! jaja

Bueno vamos a seguir en contacto, supongo que voy a tener varias preguntas sobre la nueva sonata (que hoy comienzo a leer) y el resto ya que detallistas como vos no hay!

jajaja

Marco

Andrea Fernández dijo...

Nunca pense que leeria algo así, viniendo de vos... Pero realmente me pone muy feliz saber que pensas en nosotros, y que te preocupamos. Siempre valoré mucho todo lo que decías, y hay algunas cosas que probablemente nunca las olvidaré, como la vez que me dijiste que tocaba muy cuadrado... y no endendía como era no tocar así, y dijiste que no tenía que tocar seco... y supongo que te acordas de la respuesta ( y cómo entonces?, mojado??). No se si ya conseguí tocar menos cuadrado... qué te parece?? Siempre busco mejorar, y cuando alguien (en quien confíe, claro) me dice que debo tocar así, y no asá, no se me quita hasta que lo consiga.
Por eso nunca olvidaré todo lo que me enseñaste, tanto en clase como cuando simplemente hablabamos... Todos los que son y fuimos tus alumnos, sin lugar a dudas, te vamos a extrañar muchiiisiiimo... Esperaremos que nos visites, y nosotros también iremos, apenas aparezcas por acá... Muy buen viaje, que aprendas mucho y esperamos ver tu título con muchas ansias, al igual que vos...!!!

Anónimo dijo...

Ayy, hasta que te vas nio! ¬¬'
Encima que no conseguí suficientes recursos para secuestrarte...jaja
En fin, me alegro muchísimo por vos Gonzalito!
En estos 2 años que fuiste mi profesor de piano fuiste uno ejemplar!... Viste? Hasta para lo que no te gusta hacer nio sos bueno, sos no más luego raro...¬¬'
Y... No queda más que decir sino GRACIAS POR TODO. Y legalmente si me pongo a pensar, (sano ejercicio) qué mucho representa la palabra TODO ahora... :)
Buehh... Éxitos Gonzo! Nos vemos, alguuun día... :)

Lupe dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Lupe dijo...

Gonzalo, gracias por escribir la carta (me imagino no te fue fácil), por este blog, por preocuparte, por aguantarnos estos años, por enseñarnos, por intentar que aprendamos algo, por las risas, las anécdotas, los retos, las rondas de tereré, por todo tu esfuerzo y por todos los buenos recuerdos, en fin, gracias por todo.
Sólo me resta decirte: que fuiste un gran profesor, fue un placer compartir todo este tiempo contigo y que no te vamos a olvidar. Sé que todo esto suena medio cursi, pero es cierto.
Buena suerte, y hasta la próxima.

Anónimo dijo...

te invito a ver mi blog, te mando saludos y felicidades, besos

Estefania dijo...

Gonzalo:
Gracias por la carta. Sabes bien que todos en el conservatorio te vamos a extrañar y recordar siempre como ese gran profesor simpatico, inteligente, con un caracter un poquito...fuerte...jaja
Te deseo la mejor de las suertes y espero que te vaya bien en todo.

Jasy dijo...

Mi gran amigo, el hombre del piano. Hemos reido mucho, gastado palabras en teclas, notas, partituras y en nuestros queridos alumnos, vos mismo has sido uno demasiado apreciado para mí, (reikuaa voi hina nde) ... ya que este blog será leído por tus alumnos me gustaría hablar un poco de tu "biografía"

La historia de Gonzalo

Había caído al conservatorio una siesta, con su porte de chico angelical, su presentación, "soy seminarista, suelo tocar algo ..."
Seguidamente, le dije que tocase algo, -y digo tocar porque el verbo ejecutar lo uso para finales (al pena de muerte, p.e)
En fin,Gonzalo interpretó unos temas, no recuerdo con exactitud pero imagino que fue algo del repertorio paraguayo. La calidad fue esclarecedora, es fácil notar cuando alguien "le caza la onda a la música" ...

Tocaba de oido, su sentido armónico estaba bastante desarrollado, de manera autodidacta, como lo hacen naturalmente los músicos.

Supuse que con semejante cualidad de audición armónica, sin problemas alcanzaría a tocar las invenciones de Bach de un 3º nivel. Admito que fue algo desquiciado de mi parte someterlo a semejante régimen de desafíos; no voy a culpar al sol, como Mersault, pero para alguien que acepta desafíos y es capaz de correr riesgos, hay que darle material para que se entretenga.

En fin ... Gonzalo tocaba con tres dedos de la derecha(no usaba el 4 y el 5), no sabía casi nada del bajo (mano izquierda, estudiaba en la facultad (era uno de los mejores alumnos de Filosofia), no sabía leer signos musicales ...caminaba casi cada día unas 20 cuadras hasta llegar a su clase de piano ... etc. en síntesis empezó desde el principio, curso por curso, programa por programa, método por método ... hanon, czerny, bartok y escalas de por medio.

Gonzalo estaba seguro de lo que quería: llegar a sentir e interpretar las obras de sus compositores favoritos .. ¿Fue fácil? Claro que no, siempre estudió, no por ser talentoso dejó de dedicarse, de tomar en cuenta cada detalle del proceso de aprendizaje. Muchas veces se enojó consigo mismo porque no le salía algo,se estresó, se lamentó, arrugó partituras, les hizo gestos obsenos, etc.; alguna vez dio un examen malo, la mayoría de las veces, excelente.

La voluntad, la dedicación, la perseverancia y la pasión al piano ahora lo llevan a un siguiente nivel, imagino que acercándolo más a las metas que sin querer ha dibujado y trazado para sí ... "arquitecto de su propio destino"

Esta historia continuará .... para solaz de quienes quieran saber más de las aventuras de este amante del piano, pianómano, como él mismo se designa ...

SUERTE EN TODO, QUERIDO AMIGO
ÉXITOs Y QUE DISFRUTES DE CADA CONTACTO CON TU PASIÓN

Jasy dijo...

gestos obcenos jajaja, se me deslizó una s a ese léxico por mí desconocido jajajaja