
Hace 8 años comencé a construir lo que podría llamarse el sueño de mi vida: ser músico. Es lo que quiero ser y lo que quiero hacer. Y desde hace 6 años tengo la suerte de conocer a personas que marcaron mi vida y mi arte (si es que ya lo puedo llamar así), es decir, mis alumnos. Lo que dije muchas veces es cierto, no me gusta enseñar, pero el lazo surgió inevitablemente, porque la relación se basó en la música. Y eso fue lo que me unió a mis alumnos en estos 6 años, la música.Fueron 6 años en los que aprendí más de lo que yo pude enseñarles. 6 años son suficientes para que se produzca ese extraño vínculo que no se puede llamar amistad por razones de formalidad (“son mis alumnos...”) pero que tampoco es una mera relación académico-laboral, sobre todo por la cercanía que supone enseñar instrumento y lo mucho que se le debe conocer al alumno. Y es que pasado cierto tiempo las palabras van sobrando y una mirada o un suspiro son suficientes para saber lo que pasa.
Es por eso que puedo decir que les conozco muy bien. De la misma manera que ustedes me conocen a mí. Eso facilitó el trabajo en todo este tiempo. Tuve el privilegio de conocer a gente muy talentosa y de gran calidad humana, y espero que la mentalidad de quienes vivieron más tiempo pero entienden demasiado poco (ya saben, gente vieja, los mayores, SUS mayores) no les eche a perder ese talento, ustedes me entienden.
No les voy a obligar a que sigan estudiando música, pero tampoco van a evitar que piense que son unos reverendos tontos si lo dejan. Tienen la capacidad y la inteligencia, desperdiciarlas sería una bobada. A los que no van a hacer carrera con esto les digo que no está de más el conocimiento que van a adquirir, tanto para el desarrollo de sus mentes (está científicamente comprobado eso) como para la cultura general con la que se van a lucir. Estudiar música es solo para inteligentes.
A los que quieren hacer de la música una carrera les recomiendo que vayan educando su actitud. Si quieren que se les tome en serio no hagan otra cosa que practicar, practicar y practicar. La única manera de recibir apoyo para realizar una carrera tan despreciada (injustamente) en nuestro país como la música es demostrando verdadera convicción. Con la práctica demostrarán que son capaces. Investiguen sobre su instrumento, escuchen toda la música que puedan (son estudiantes de música, así que háganse el favor de no escuchar cualquier cosa…), en sus casas, al salir, en el ómnibus, en el recreo...casi a nivel obsesivo si se puede. Toquen lo mejor que puedan sus programas de conservatorio y no se conformen con eso, busquen piezas que les gusten y lean y toquen y toquen bien! Solo los buenos músicos viven dignamente de lo que hacen.
No es un testamento esto. Para mal de muchos voy a seguir vivo. Esto es simplemente como cerrar un ciclo en el que se intercambiaron muchas cosas: conocimiento, palabras de aliento, chistes, enojos, risas... Debo además reconocer la pesadumbre al saber que mi rutina ya no va a ser subir esas escaleras para encontrarles o esperarles.
De cualquier forma espero volver a cruzarme alguna vez con ustedes y espero llamarle “colega” a más de uno…
Este blog es para ustedes. Para intercambiar opiniones, sugerencias, lo que tenga que ver con sus estudios de piano, o simplemente para conversar de lo que quieran. Estoy y estaré siempre a su disposición.
Saben muy bien que hay cosas que no les voy a decir en la cara, pero puedo escribirlas: les voy a recordar siempre y… les voy a extrañar.
Hasta siempre y empiecen a apuntarse.
